Un marcado y constante
sentimiento de derrota, de desazón y de desilusión con todos aquellos protagonistas del
quehacer nacional, y el sentirse pulga liliputiense en nuestros intentos para concientizar
a la población joven, en invitarla a participar activa y "ciberespacialmente".
No negamos que hay asociaciones
civiles que aglutinan a jóvenes en sus formas de protesta, pero también hay quienes los
usan para su particular y egocéntrico interés político, y esto realmente nos abate,
sobre todo en estos tiempos en que necesitamos estar más unidos, no luchando por ideas
políticas o por un acerbado aprovechamiento coyuntural, sino por el retorno de la
estabilidad democrática, el respeto a las instituciones y la irrestricta libertad de expresión civil.
Pero ahora, más que nunca sentimos el deber y la
necesidad de retomar la senda interrumpida, hoy que el panorama político se ha tornado
esperanzador y a la vez incierto, ahora que la verdadera democracia esta por fin muy
cerca, hoy que más que nunca deben hacer sentir su presencia todos aquellas voces en
defensa de la libertad y tornarse entes supervisores del acontecer nacional, en este
momento que es mas imprescindible que los jóvenes estemos unidos.
Estos son también los motivos que nos animan a
regresar, a pedirles que confíen nuevamente en nosotros y a comprometernos a no dejarnos
llevar por depresiones ideológicas, mas bien que esto sea aliciente en fortalecer nuestro
ideario de lucha.
Gracias y BIENVENIDOS nuevamente
Lima, Setiembre del 2000 |