|
|
 |
Opiniones libres
|
El Fujimorismo está muriendo de
fujimorismo
Por Carlos Alza BarcoAsí es, el
fujimorismo se ha caracterizado por una visión autoritaria y caudillista, se ha fundado
en deslealtades, y en una permanente negativa a la investigació n de supuestos actos de
corrupción del gobierno. Hoy, gracias a la participación activa de jóvenes, gremios,
colectivos, agrupaciones de todo tipo,
y la decidida acción de algunos políticos, se va desmoronando el fujimorismo.
Fujimori, Montesinos y sus secuaces de la mayoría en el Congreso empiezan ahora a
venderse, negarse, o lanzarse vituperios. Ha muerto también, o mejor, está muriendo, con
una incapacidad temporal permanente no sólo Alberto Fujimori, sino también todos
aquellos que apoyaron directamente su gestión.
Desde que un 5 de abril de 1992 se diera el famoso autogolpe de Estado, muchos hemos
expresado nuestro rechazo al gobierno. Desde esa fecha muchos decidimos denominarlo
"el régimen" porque su posterior convalidación no vino de procesos limpios
sino de una guerra sucia dirigida -ahora lo sabemos- por Vladimiro Montesinos, como asesor
del Servicio de Inteligencia. Mientras muchos de los que
hoy se rasgan las vestiduras por la democracia, felicitaban esos actos, recogiendo el
clamor de algunos peruanos que sin cultura política reclamaban un Pinochet para el país,
otros condenábamos dicho acto y durante más de 8 años hemos venido reclamando
constitucionalidad, decencia, democracia para nuestro
país.
Pero no olvidemos hoy a los que durante ocho años han apoyado incondicionalmente a
Fujimori y Montesinos convirtiéndose en sus verdaderos secuaces. Allí están la Colán,
Martha Chávez, Luz Salgado, la insufrible Lozada de Gamboa, la Hildebrandt, la tanática
Laura Bozzo, Joy Way, Marcenaro,..........(irreproducible), los execrables
Pandolfi, Bustamante, Bergamino, Rodríguez Medrano, De Trazegnies y Macera, que deben ser
condenados al ostracismo académico por su inmoralidad que ha afectado a miles de
peruanos, el General Fernandini encargado de gasear a todos nosotros en las
manifestaciones, y muchísimos otros cuya lista la podemos
elaborar en varios cientos de hojas incluyendo jueces, miembros del Jurado Nacional de
Elecciones, ONPE, el TC, Cofopri, Indecopi, y muchos otros.
Sin embargo, tampoco olvidemos que los canales de televisión y los periodistas que hoy se
muestran muy demócratas han participado durante años, sí años, evitando todo
periodismo serio e independiente de investigación que logre mostrar la verdad sobre los
delincuentes del fujimorismo. Han prostituido su
profesión a un régimen dictatorial. Ivcher fue su gobiernista como lo son ahora los
Winter, mientras recibió de él todos los favores (sin negar que su caso, no deja de ser
expresión de la vulneración de la libertad de expresión).
Ahora, señores y señoras que han dicho durante años que todo bienestar económico y
tranquilidad y seguridad pública podía justificar la dictadura, podrán verificar que
entraremos seguramente a épocas más difíciles pero no por ello con más esperanzas de
tener un gobierno legítimo, con un mejor modelo económico, honesto y respetuoso de los
derechos humanos. Si no lo hay, habrá que seguir luchando para lograrlo.
En fin, lo cierto es que no queremos más este tipo de regímenes. No confundamos a
Fujimori con el fujimorismo. Este último es toda una visión de las cosas, que está
lejos de basarse en los valores y principios democráticos más elementales. Nuestro país
requiere compromisos para crear lo que algunos hemos denominado cultura política
democrática, que implica la interiorización de valores y principios y también una
práctica que no sólo se limite a la política, sino que se reproduzca en todo ámbito y
nivel.
Ese es el reto ahora, y por supuesto mantener una vigilancia ciudadana permanente. Esta
victoria ha sido posible gracias a esta quizá desorganizada y desarticulada sociedad
civil pero que hizo lo posible luchando en las calles, que ha reclamado, que ha generado
opinión pública, que ha lavado banderas, que ha vestido polos contra la dictadura, que
marchó en los cuatro suyos y que ha mantenido una permanente convicción de que este
régimen debía caer lo más pronto posible. Sin embargo, en mucho esta sociedad civil se
ha ido convirtiendo en una sociedad política.
Tenemos que devolverle institucionalidad a nuestro país, y eso pasa por recobrar la
independencia de las instituciones, devolverle atribuciones constitucionales, volver a
tener una prensa libre y contar con un poder judicial eficiente y justo. Es recuperar las
federaciones de estudiantes, la autonomía universitaria, tener fórmulas de cogobierno,
otorgarle al Estado el rol que debe cumplir en la economía, y hacer del Parlamento con
mayorías o sin ella, un poder fiscalizador, productor de normas en el marco de la
Constitución y contar con una administración estatal a favor del ciudadano. No apostar
por el borrón y cuenta nueva, porque la reconciliación de un país debe significar
asumir y determinar responsabilidades de aquellos que incumplieron la ley. No a la
impunidad, no implica dejar de defender la legalidad y razonabilidad de los procedimientos
que sean necesarios para que se sancione sin afectar la dignidad, por más miserables
que haya sido en el ejercicio de sus funciones. Lo contrario nos llevaría a la
contradicción de hacer lo mismo que hoy rechazamos.
Individuos organizados vigilantes de la actuación estatal es imprescindible. No hay que
dejar a política exclusivamente a los políticos. Nuestra participación individual u
organizada en la creación de esta cultura política democrática es vital para no repetir
dentro de diez años, ante posibles crisis agudas, que
necesitamos "manos dras" que destrocen la Constitución para solucionarlas. Ese
creo debe ser el compromiso de EGREDEM, Egresados por la Democracia, agrupación que si
bien surge en la coyuntura de una lucha contra el régimen también se planteó desde el
principio la proyección de un trabajo a largo plazo. Es momento de actuar, no renunciemos
a seguir construyendo una CULTURA POLÍTICA DEMOCRÁTICA
con fundamentos morales sólidos en un país que camine hacia el desarrollo. |
|
Adios
Por César HildebrandtEs como si nos hubieran devuelto al perú. ¿Que hiciste
estos diez años país?, ¿En donde te metiste? ¿En que closet, junto a qué cadáver?.
Porque este era un país decente. Aquí la mafia era lo insólito, la maldad la exepción,
el robo lo atípico.
Eramos vivitos, pero no asesinos: Picarones y un poco flojones, pero no canallas.
Habrá que desescombrar, que desmarthizar, que delodizar y sobretodo, que desfujimorizar.
Porque ahora, con el señor presidente Constitucional Valentín Paniagua, somo otra vez
peruanos a cabalidad.
Chilla la Chávez, chairea la Posada, amenaza con sus antenas zumbantes de Hellstrom el
señor Absalón: señal de que avanzamos.
No les hagamos caso. Esa chusma infecta que drenó la banda gobernante de
"presidente" y "asesor" para ladrar cuando quiera pero lo cierto es
que ha perdido todo poder.
No los nombremos más. Investiguemos, mas bien, sus dineros mal habidos, su hotel, sus
nuevas casas.
Ya pasaron. Quieren atorar al país con su tenacidad abultada, pero la verdad es que el
remolino limpiador se los llevó. Y allá van gritando como locos en su viaje imparable
hacia la Chira.
Adiós, desdichadas. Adiós mafiosos. Adiós podridos. Adios.
Hemos aprendido la lección.
Podremos equivocarnos, nos equivoquemos, pero desde la dignidad y el honor. Habrá crisi
de gabinete, consensos difíciles, decisiones corregibles, pero en la decencia.
Podrá haber disenciones, conflictos, huelga, pero en el territorio de los prójimos, de
los compatriotas, de los navegantes del mismo barco.
Adiós mueca de odio. Adiós castellano pata al suelo. Chaucito rateros de la banca. Hasta
luego pacharacas de la pantalla. nos vemos, legañientos Luúcar, estás pálido.
"Vaca mi estómago, vaca mi yeyuno..." escribió Vallejo.
Y vaca la presidencia como ninguno - podría decirse de Paniagua. La transición nos abre
el horizonte de una democracia renacida.
Viene Pérez de Cuellar, al igual que Paniagua, llamará a los que no tocan la puerta, a
los que no estarán en la fila vergonza haciéndose notar. llamará a los que necesite y
no a los necesitados.
Hemos recuperado una democracia amenazada por la economía en crisis y la corrupción
boyante. Que los ambiciosos y ávidos dejen el camino a los que saben que esta vez el
perú no puede fallar.
Y no fallará
Adiós ..........!(irreproducible)
Bienvenido país de mis amores |
|
Toledo frente a la mediocridad
por César Arias QuincotFue Luis Alberto Sánchez quien una vez dijo que si en
el Perú se perdona la corrupción, el crimen y cualquier tipo de maldad, lo que
difícilmente se perdona es el éxito. Esto ocurre también entre intelectuales y
políticos y es, para personas como José Ingenieros, un inequívoco signo de mediocridad.
* MAXIMALISMO REALISTA
A partir del momento en que Alejandro Toledo destacó como el único opositor capaz de
salir de las reglas fujimoristas de hacer política; otros opositores, numerosos
analistas, expertos en encuestas y periodistas políticos se dedicaron a lanzar augurios
contra el futuro político de Toledo, a criticar sus errores, sus
"contradicciones" y "falta de madurez".
Esas críticas significan, en el fondo y en buen romance, un reproche por haber hecho
aquello que era el deber principal de todo líder de oposición: negarse a jugar en la
cancha fujimorista, con el árbitro tramposo y los jueces de línea vendidos. Toledo
logró desestabilizar al fujimorato cuando se puso la vincha (para horror de los
opositores light), apeló y movilizó a las masas, impidiendo la victoria de la
re-reelección en primera vuelta.
Luego profundizó su labor al romper el diálogo (en actitud que Tudela calificó de
"perfidia"). Pero lo decisivo vino más tarde: el retiro de la segunda vuelta
para no prestarse a un proceso tramposo, retiro que generó la reunión de la OEA,
iniciándose la presión de este organismo regional. Más adelante cuando casi todos
tiraron la toalla, los analistas hablaban del siguiente quinquenio de Fujimori y de la
debilidad creciente de Toledo, él se lanzó a organizar la marcha de los cuatro suyos.
Para todos los "sensatos" esto era suicida y carecía de sentido. Pese a ello,
Toledo siguió clamando en el desierto reclamando nuevas elecciones. Así como el Bautista
del Nuevo Testamento pudo contemplar al Mesías que anunciaba, Toledo pudo ver que su
"maximalista" planteamiento de nuevas elecciones se hacía realidad.
* PERSPECTIVAS
Estos hechos nos muestran que, desde antes de la segunda vuelta, Toledo ha tenido razón;
incluso en su mayor metida de pata Fujimori le dio la razón (1) . Entonces él fue quien
entendió que el proceso de este año no fue una elección normal y mas bien era parte de
una lucha contra una dictadura camuflada con la piel de cordero democrática; y, lo mas
importante, fue el único que actuó en consecuencia y movilizó al pueblo, recurso
indispensable para imponer la democratización.
El video del tristemente célebre Beto Kouri fue la gota que derramó el vaso, pero el
clima de ilegitimidad estaba ya construido gracias al despertar del pueblo y, en esto
último el rol de Toledo fue fundamental. Es justamente por esta razón que la mediocridad
unida con la timidez se unen contra Toledo.
En la política de la oposición la mediocridad estuvo estrechamente unida con la timidez:
hacer oposición light, referirse siempre a las encuestas, hablar lenguaje
neoliberal, caer en el juego de atacar al fantasma de Alan García, querer poner
todas las fichas en ese Congreso lleno de tránsfugas y seudo opositores blandengues.
Estas líneas no se refieren a las próximas elecciones porque primero hay que consolidar
la transición a la democracia, y, en esta labor la acción de Toledo es fundamental. No
solo creo que es prematuro hablar de candidatos sino que, dado que la transición es un
proceso complejo y de mediano plazo, sería muy importante que las fuerzas democráticas
vayan unidas a estas elecciones en una especie de concertación democrática que garantice
no solo la gobernabilidad sino los ¿éxitos futuros.
Si las cosas son así no interesa que Toledo sea candidato en unos meses. Lo que, por
ahora importa es que aunque nunca se siente en el sillón presidencial ya tiene un lugar
en la historia: el líder que creó las condiciones para democratizar el Perú en un
momento dramático de nuestra historia
----------------
(1) Aun recuerdo la expresión indignada de mi amigo Jorge Morelli denunciando que
Toledo quería nuevo juicio para Lori Berenson |
|
|